Esta historia pasó hace mucho tiempo, cuando los cielos todavía eran azules y la tierra emanaba vida,cuando los humanos temían a los animales y los animales reinaban sobre la faz de la tierra.
Pero también cuando el frío gobernaba sobre la vida, cuando el hielo era lo único que se divisaba da igual donde miraras.
Como un leopardo aguarda la reacción de su presa, un movimiento en falso de esta y será la última vez que pueda respirar.
-El odio por su destierro corre todavía por sus venas.
¿Por qué no lo aceptan?
¿Por qué no puede amar la?-
Sus ojos la vigilan. Ella lo sabe.Lo reconoce.
-El miedo de no saber utilizar su nuevo cuerpo, de no reconocerse en esta piel animal.
¿Por qué no lo aceptan?
¿Por qué no puede amar le?-
Tiene que salir corriendo, primer paso, segundo paso, el viento acaricia su pelaje, cada vez más rápido, cada vez más aterrada, corre por salvar su vida.
El la persigue, alza el brazo, en el, la lanza silva; silva como la muerte.
Desesperada busca un sitio donde esconderse, difícil le resulta, aquí en la tundra ártica.
Duele, la lanza ha sido clavada en la piel del animal.
Lo último que ve, aquel humano que le ha quitado la vida, aquel hijo de Tuoni .
Aquel al que ella una vez amó con toda su alma.
Aquel que no la reconoce, que no la recuerda pero que sufre por su ausencia, que sufre por la condena de unos seres a los que Luonnotar y Jumala abandonaron hace mucho tiempo, dejándolos a su suerte, cegándolos a los milagros de la vida.
Los humanos, aquellos que han sido invocados desde el Tuonela.
Eso es lo que piensa ella, pero le ama y quería estar con el, durante sus últimos momentos de vida desea besarle por última vez, la metamorfosis empieza.
El la ve, una cierva de poco más de cincuenta quilos, le saca la lanza y reza a Tapio.
De pronto la cierva cambia de forma, lentamente su cuerpo se asemeja más al de una mujer ¿o al de un hada? que al de un animal, los pies, las manos, los ojos, la nariz, las orejas, todo poco a poco cambia.
El aterrado, contempla como el cuerpo de su amada, hermoso como ninguno con esa herida fea, esa herida creada por el odio, por la ignorancia, por la codicia; cambia lenta y dolorosamente.
Cae de rodillas junto a ella, le acaricia el rostro, sus guantes evitan el contacto directo con la piel de ella. Las lágrimas de el caen como bombas sobre las mejillas de ella.
No puede ser, la acaba de matar, a aquel ser que el amaba con locura, lo acaba de eliminar, esto no puede estar pasando, desesperado grita a los dioses en busca de ayuda.
Un rayo cae del cielo y un hombre viejo pero a la vez joven aparece delante de los amantes. Ukko.
"¿Qué quieres hijo de Tuoni?" su voz majestuosa retumba en la cabeza del hombre.
"¡Salva la, por favor!" grita el hombre desesperado.
"No puedo, su alma ya ha tomado el camino al Kyöpelinvuori" dice el dios.
"¡No puede ser,debe de haber alguna forma!" el hombre no se lo puede creer.
"Hay una forma" dice el dios tranquilamente "pero no se si tu querrás" mira hacia el hombre y este le devuelve la mirada, desesperada.
"La única forma de que los dos os encontréis de nuevo es que ella rechace el camino al Kyöpelinvuori y vaya contigo al Tuonela, tu elijes, ella elije" pronuncia estas ultimas palabras lentamente.
"No puedo hacer eso, jamás le quitaría a ella la opción de ir al Kyöpelinvuori, ella no querría" las lágrimas caen por las mejillas del hombre y se convierten en hielo.
"Se lo puedes preguntar" responde el dios, seguidamente una voz femenina inunda la mente del hombre.
"¡Pekka!¿Donde estás?" la voz de ella suena desesperada, intimidada.
"No me puedes ver, pero estás de camino al Kyöpelinvuori... no quiero estar sin ti! Sirkku..."
"No puedo hacer nada Pekka, mi cuerpo no responde, no puedo..." responde ella.
"Si que puedes, pero para eso tienes que desatar tu alma de ese cuerpo, solo tienes que quererlo, tienes que desatar la del cuerpo que la está guiando" interfiere el dios "para ir con Pekka solo tendrás que desatar tu alma del cuerpo virgen y podrás ir con tu amado al Tuonela, pero solo si estás completamente segura de ello, ¿lo estás?" pregunta el dios.
"Lo estoy" responde ella.
"Bien. Ahora espera a Pekka en la puerta del Tuonela, el aparecerá en un momento" su esencia desaparece.
"Ahora tu Pekka ¿estás seguro de querer hacer esto? estás renunciando a una vida y esta no vuelve"
"Estoy seguro" responde el.
Seguidamente Pekka coge su puñal, el puñal que perteneció a su padre, a su abuelo, a su bisabuelo, a su familia.
La sangre sale, besa la piel desnuda de Pekka, el frió penetra en la herida, pero el ya no se da cuenta, muere.
Todo está oscuro, pero sabe hacia donde debe ir.
Le esperará aquí, aquí empieza el reino de los muertos, el inframundo, el Tuonela.
El aparece cuando ella empezaba a creer que ya no vendría.
Sonríe.
Le devuelve la sonrisa.
Le besa.
Le devuelve el beso.
Le coge la mano.
Se la aprieta con fuerza.
Dan el primer paso.
Un humano y un hada.
Ella maldecida y convertida en cierva por el crimen de enamorarse de un ser de Tuoni.
El odiado por sus semejantes por caer rendido ante un ser mágico.
Los dos desterrados de sus mundos, condenados a vivir en soledad para siempre sobre la faz de la tierra.
Pero solo sobre la faz de la tierra.
Aquí en el inframundo, comenzarán, una NUEVA VIDA.
(Este cuento está basado en la mitología finesa. Os dejo los nombres y la descripción de cada uno:
-Tuonela (también como Manala o Pohjola), morada de los muertos, inframundo.
-Tuoni, personificación de la muerte, dios de la muerte.
-Luonnotar(doncella de la naturaleza), era la diosa creadora de los fineses.
-Jumala, dios supremo y creador de la mitología finesa.
-Kyöpelinvuori, lugar al que iban las vírgenes al morir.
-Ukko, dios del cielo y el trueno .
-Tapio, dios de los animales salvajes y del bosque.
-Sirkku y Pekka son nombres comunes en Finlandia.)
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